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Desde el siglo XIX las necrópolis de Ancón despertaron interés entre los pioneros de la ciencia arqueológica. El sitio contiene evidencias de diversos grupos humanos desde los tiempos más remotos hasta el presente.

En 1875 se desarrollaron las excavaciones arqueológicas a cargo de los alemanes Wilhelm Reiss y Alphons Stübel. Se trata de uno de los trabajos pioneros de la arqueología de campo con método en nuestro país. Fue además un trabajo multidisciplinario, en el que participaron especialistas en ciencias naturales, medicina, zoología, botánica, etc. Se documentó minuciosamente la diversidad de objetos encontrados y el resultado fue el libro La Necrópolis de Ancón en Perú. Una contribución al conocimiento de la cultura y la industria del reino inca según los resultados de las excavaciones de W. Reiss y A. Stübel. La  obra fue publicada entre 1880 y 1887 y contiene 141 litografías a color.

En 1876 el austriaco Charles Wiener también hizo excavaciones en Ancón. El Ministerio de Instrucción Pública de Francia le había encargado una expedición para realizar investigaciones  de arqueología y etnografía en el Perú y Bolivia (1875-1877). Una de las cosas que dejó por escrito fue su impresión al ver los despojos humanos desperdigados por el incontrolable huaqueo:

“Cuando llegué en 1876, se había explotado más de un millar de tumbas, y las colecciones de Lima contaban con innumerables objetos que provenían de esos sitios. Los propietarios de la ciudad, como los señores Larrañaga, Quesnel y otros, a falta de cafés y casinos, pasan sus domingos en el campo de excavaciones.

Nada más repugnante que el aspecto de la necrópolis: cientos de pedazos de momias, aquí una pierna, allá un brazo, más allá un tórax, una cabeza con sus cabellos, una mandíbula; y esos restos humanos, unos bien conservados, los otros amarillentos, y otros aún en estado de esqueletos blanqueados al borde de las fosas abiertas, se hallan dispersos en medio de cerámica rota; más lejos sudarios desgarrados y vestidos podridos […]” (Perú y Bolivia. Relato de viaje. 1880).

Por su parte, el viajero alemán Ernst Middendorf hizo la siguiente nota acerca del sitio:

“En ninguna parte de las cercanías de Ancón se encuentran restos de muros o tapias de viviendas o templos antiguos, pero parece haber existido allí un importante poblado, pues en esa zona se halla un gran cementerio. Esta necrópolis, que los señores Reiss y Stübel han estudiado y descrito minuciosamente, está completamente removida, y sólo deben quedar muy pocas tumbas intactas. Todos los cadáveres allí sepultados, en tumbas cuadradas de mampostería, estaban envueltos como las momias, tal como se describirá posteriormente, y se hallaban en cuclillas, ya individualmente ya en grupos de familia” (Perú. Vol. II. 1894).

También trabajaron en la zona Max Uhle -se interesó especialmente en los conchales- y Julio C. Tello, quien organizó excavaciones de rescate ante el desarrollo urbano local. A lo largo del siglo XX han intervenido numerosos arqueólogos que han permitido entender la cronología de larga duración y los procesos culturales de Ancón.

Justo Cáceres M. Principales sitios arqueológicos del Valle del Chillón. Mapa tomado de El inicio de la arqueología científica en el Perú. Reiss y Stübel en Ancón. Lima: Museo de Arte, 2000.

 

Plano de la necrópolis de Ancón junto al poblado en 1874. Reiss y Stübel.

Desentierro de fardos funerarios. Litografía del libro de Reiss y Stübel.

Tumbas. Litografía del libro de Reiss y Stübel.

Fardo funerario. Litografía del libro de Reiss y Stübel.

 

Charles Wiener. Perú y Bolivia. Relato de viaje.

Charles Wiener. Perú y Bolivia. Relato de viaje.

 

Carta de la necrópolis de Ancón. Max Uhle (1913).

 

Jorge Zegarra:  Diagrama de la Tumba 42 (Ancón, 1946). Excavaciones dirigidas por Julio C. Tello. Ilustración tomada de Gabriel Ramón (2019), Ilustrar el pasado precolonial andino. El caso de Jorge Zegarra Galdós. Boletín del Instituto Francés de Estudios Andinos, 48 (1).

 

Recopilación:

Equipo del Grupo Patrimonio y Educación Patrimonial del Instituto Seminario de Historia Rural Andina de la UNMSM.