Blog

Prueba
maxresdefault

RESEÑA DE LA PRESENTACIÓN DEL DR. RAYMUNDO MORADO

Por: Dr. Martín Villanueva (GI-EPISTEME)

El día 22 de agosto de 2020, estuvo con el GI EPISTEME el profesor Raymundo Morado, Investigador Titular de la UNAM, quien nos presentó su ponencia titulada “Argumentación científica: verdad, información, y desacuerdo de opiniones.”

Para el profesor Morado, la argumentación implica un proceso de inferencia o de razonamiento, pero no como un razonamiento que el individuo use para sí mismo, sino para ser expuesto ante un espectador, ante un tercero. El profesor Morado hace notar la relación que existe entre la argumentación y la información de la que parte el argumentador para realizar el proceso de razonamiento que es parte del acto argumentativo en el que se encuentra inmerso. En esa medida, surgen interrogantes como ¿hasta qué punto la argumentación depende de la creencia o de la verdad? o si ¿es posible argumentar aceptablemente cuando se carece de información? De hecho, la experiencia enseña que es posible argumentar sin información o argumentar partiendo de falsedades. En ese sentido, el profesor Morado señala que, a pesar de las estrechas relaciones con las nociones de verdad, deducibilidad, información y oposición, puede haber argumentos aceptables que no partan de premisas verdaderas. Esto quiere decir que hay independencia de la argumentación correcta con respecto a la información igual que hay independencia de la inferencia lógica con respecto a la información. Podemos razonar bien o mal a partir de premisas imposibles.

Sin embargo, no se puede llegar a falsedades si se parte de verdades.  Un argumento es sólido cuando empezamos con información verdadera, confiable. Un buen método de argumentación nos permite preservar la verdad de la información para llegar a las conclusiones. Para que un argumento sea “sólido”, es imprescindible que parta de premisas verdaderas, además de realizar una inferencia aceptable desde el punto de vista lógico. En otras palabras, la solidez argumentativa se logra cumpliendo tanto con el requisito de corrección lógica como con la verdad de las premisas y conclusiones.  Sin embargo, “inferir correctamente no puede ser simplemente una preservación de la verdad porque podemos inferir bien a partir de falsedades” e inferir mal a partir de verdades. La argumentación tiene algún grado de independencia con respecto a la verdad y a la deducibilidad inferencial, así como también respecto de la aceptabilidad inferencial.

Cuando se habla de la independencia de la argumentación con respecto a la información, se hace referencia a la información como código, como rango, como contenido o como correlación. Ver la información como un código, permite cuantificar la cantidad de información contenida en las premisas y en la conclusión de un argumento o, incluso, en el acto argumentativo. Esto permite elegir como preferible, entre dos argumentos, aquél que emplee la menor cantidad de información en sus premisas.

Como rango, la información puede ser nueva o puede ser una simple restricción de las posibilidades. El exceso de información puede llevar a contradicciones. Existe información que ni siquiera es lingüística, como es el caso de la información no lingüística que encontramos en los anillos de los árboles. La noción de información es más general que la de su comunicación: no hay ésta sin aquella, pero puede haber aquella sin ésta. En tal sentido, una argumentación, en la medida en que es aceptada, limita lo que puede ser considerado o defendido.

Ver la información como contenido, permite afirmar que los argumentos que requieren menos información pueden servir de introducción para aquellos que requieren de una mayor cantidad de información. Sin embargo, algunos factores no informacionales pueden hacer conveniente empezar con argumentos que ofrecen o exigen más información.

Vista como correlación, la información permite comprender que argumentar propone relaciones con respecto a la realidad.  El tronco de un árbol nos informa sobre su edad porque hay una correlación.  Una argumentación nos da información porque hay una correlación entre elementos o propiedades de los elementos de esa argumentación y los elementos de la realidad y sus propiedades. Sin embargo, debe tenerse cuidado ya que la falsa información también es información. La sintaxis de la realidad puede no ser la de su representación pero, aun así puede darnos información.

Asimismo, el profesor Morado explicó la independencia de la argumentación con respecto a la preservación de la verdad, a la deducibilidad, a la preservación de la información, a la divergencia informacional, al mero aspecto informacional, al lenguaje y a la psicología. Finalmente, el profesor Morado concluye señalando que la aceptabilidad argumental está relacionada con las nociones de verdad, deducibilidad, información y oposición; pero que se debe distinguir la existencia de diferentes sentidos de argumentación y diferentes sentidos de la aceptabilidad de las argumentaciones.

PAGINA DEL PROFESOR RAYMUNDO MORADO